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Opiniones sobre la educación de un alumno del montón

28 junio, 2012

Educación

Hoy me gustaría analizar el sentido y la utilidad de la educación formal que recibimos desde los 3 años hasta los postgrados. Es un análisis muy ambicioso del que se podría escribir un libro por lo que voy a limitar este artículo a una mera opinión que me he formado sobre la educación en base a mi experiencia y a algunas lecturas.

Mis experiencias como alumno del montón

Mis primeros recuerdos del colegio son aprendiendo las letras del abecedario, dibujando y jugando. Tengo imágenes borrosas, pero aún así, fue uno de los pocos momentos en los que no me planteaba qué demonios hacía allí.

En los primero años los niños aprendemos a socializar, a leer y a pensar. Aprendemos los colores, las letras y el vocabulario; cosas fundamentales para nuestro crecimiento. Poco después, empezamos con asignaturas como Literatura, Historia, Matemáticas elementales, Religión… De repente, nos encontramos estudiando la Batalla de Lepanto, la diferencia entre gerundio y participio, la civilización Fenicia, el funcionamiento de las mitocóndrias…

En algún momento entre todo ese bombardeo de conocimiento dudósamente útil empecé a preguntarme por qué estudiaba. ¿Lo hacía para tener contentos a mis padres y profesores? ¿Lo hacía porque me resultaría útil en un futuro? ¿Sería importante para encontrar trabajo? Solo sé que no lo hacía por placer, al menos no en la mayoría de los casos. Me gustaba la física, pero en cuanto se empezaba a complicar me parecía poco útil. Lo mismo me pasaba con las matemáticas, de repente empezamos a hacer derivadas, integrales y otras cosas que no recuerdo. A ninguna de ellas le encontraba utilidad en ese momento. A la mayoría sigo sin encontrárselo. Me encantaba la historia, era mejor que muchas novelas, pero no me gustaba ni entendía por qué nuestros profesores se empeñaban en que recordase fechas y nombres de generales y reyes. Por supuesto, ahora no recuerdo ninguno. En Filosofía me hacían memorizar nombres de filósofos clásicos de hace más de 2.000 años. Supongo que ahora me sirve para los concursos de la tele o para no quedarme con cara de idiota cuando algún cerebrito nombra o cita a Platón. Espera, ni siquiera me sirve para eso, mi mala memoria ha hecho que lo olvide casi todo. ¿Seré un inútil?

No fui un mal estudiante, tampoco especialmente bueno, aunque sí destaqué en aquellas asignaturas que me apasionaron (pocas, por cierto). Cuando terminé el instituto e hice la selectividad, tenía nota de sobra para hacer la carrera de Informática, mi pasión por aquel entonces, pero decidí no hacerla, quería empezar a trabajar cuanto antes, quería ver el mundo real. Llevaba 15 años estudiando y quería ponerme a prueba en el mundo real. La carrera me retrasaría, así que hice un Ciclo Superior de Administración de Sistemas. Dura 2 años y la mitad de las horas son prácticas. Además, termina con 3 meses de prácticas en una empresa. Todo ello me parecía ideal para mí. El Ciclo no fue lo que esperaba, los profesores no eran muy buenos y algunas asignaturas no servían para nada. Sin embargo, sí que era práctico y sí que hice cosas que luego puse en práctica en mi primer trabajo.

Mis conclusiones sobre mi educación académica

La mayor parte de mi educación formal fue “casi” una perdida de tiempo. Por mí se podrían haber ahorrado derivadas, números complejos, física cuántica, estudios de moléculas, las partes de las mitocóndrias y más cosas, interesantísimas (para el que le interesen). Agradezco mucho que me enseñaran a leer, a escribir (un poco), un poco de historia y a analizar problemas (un poco). Lo demás me sobra. Seré más concreto: lo demás me sobra al nivel de detalle que se imparte en escuelas e institutos. Claro que todos debemos conocer el funcionamiento general del cuerpo humano, pero para eso quizá es más útil y divertido ver “Érase una vez la vida. Me pasa lo mismo con la Historia, una asignatura que podría ser preciosa y acaba siendo aborrecible dependiendo del profesor que la imparta. Hay cientos de libros y películas que ayudarían a los chavales a entender la Historia mucho mejor que empollando un libro de texto infumable.

En definitiva, llenamos nuestra cabeza de datos y fechas inútiles, memorizamos rios africanos por los que nunca navegaremos, parece que aprender debe ser sinónimo de aburrimiento mortal. Afortunadamente, con el tiempo comprendí que aprender y formarse es una de las cosas más divertidas y apasionantes que hay, pero no como se hace en escuelas y universidades.

Otra cosas que he comprendido cuando me he hecho mayor es que me pasé 17 años estudiando y me sobran más de la mitad de los años. ¿Qué podríamos hacer con los años sobrantes? Qué tal enseñar a los niños a ser personas creativas y buenas. ¿A nadie se le ha ocurrido que la escuela debe ser un apoyo a la familia para crear personas con iniciativa, creativas y respetuosas? Yo no recuerdo recibir esas enseñanzas, tampoco que se fomentase la participación y el pensamiento crítico. Si te salías del libro de texto y de las instrucciones del profe eras un desobediente. Pedimos a los jóvenes que sean creativos y tengan iniciativa y llevamos toda la vida diciéndoles todo lo que deben hacer, cómo deben pensar y, sobre todo, qué no deben hacer.

Sobre la universidad

Como no he ido a la universidad, tampoco puedo hablar con conocimiento de causa, pero después de hablar con mis amigos universitarios, creo que los métodos universitarios son una prolongación de los de la enseñanza secundaria: te soltamos el rollo y te lo aprendes. Te enseñamos un montón de cosas inútiles pero tú no decides lo que es útil y lo que no, tienes que aprenderlo/memorizarlo todo. Hace tiempo, cuando ya llevaba años varios trabajando, decidí empezar la carrera de Informática por la UNED. Al año y poco la dejé espantado de las asignaturas estúpidas que debía aprobar y sus contenidos absurdamente detallados y complejos. El problema de las carreras es que de lo que te enseñan en la facultad, tendrás suerte si aplicas un 20% en tu futuro trabajo. Si haces una carrera porque te gusta, perfecto, pero como aprendizaje para el mercado laboral…

Creo que la enseñanza formal no debe ser ni tan detallada ni tan específica. Es importante enseñar a los alumnos conceptos importantes antes que fechas o datos irrelevantes. Luego hay que motivar al alumno a que consulte en libros, internet y artículos aquella información específica que por su trabajo o curiosidad necesite conocer. Curiosamente, muchos de los alumnos que memorizaban hasta la extenuación datos inútiles, cuando dejan la carrera no vuelven a coger un libro o a leer una revista especializada. Están taaaan aburridos de estudiar durante 20 años cosas inútiles que ya no les quedan fuerzas. Lo comprendo perfectamente.

Nos hemos olvidado de formar personas

Hay estudios que indican una clara relación entre la inteligencia emocional de las personas y su éxito profesional ¿A alguno de vosotros le enseñaron en su educación formal a potenciar esas habilidades emocionales? A mí no. Afortunadamente, lo intuí pronto y empecé a leer todo lo que caía en mis manos sobre el tema (empezando por “Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman). Con el tiempo corroboré eso que decía Goleman en su famoso libro: en la mayoría de los trabajos modernos es más importante la empatía, el control de las emociones, la capacidad de comunicarse con asertividad o la auto-motivación que el conocimiento técnico o la inteligencia cognitiva.

Mayor formación no significa mayor productividad

Para terminar, quiero hacer referencia al capítulo 17 de un libro que acabo de leer llamado “23 cosas que no te cuentan sobre el capitalismo“. El capítulo se titula “Potenciar la educación no enriquece de por sí a los países“. El autor desmitifica con datos reales la creencia tan arraigada de que a mayor formación académica de un país, mayor capacidad de generar riqueza. Pone casos concretos como el de Suiza, uno de los países más ricos del mundo a pesar de ser también uno de los países con menor tasa de universitarios del primer mundo. También habla sobre la inflación de títulos en los países ricos (España es un claro ejemplo) donde muchas personas altamente cualificadas se ven obligados a trabajar como peones de albañil o cajeros de supermercado, ya que no hay trabajos cualificados para tantos profesionales. La educación es muy importante para un país, pero tal y como está enfocada en la actualidad, mayor formación no indica necesariamente mayor productividad, ya que, como dije, la formación no está orientada a crear profesionales más productivos. Por lo tanto, pensar que invertir más en educación ayudará a incrementar la productividad del país y por lo tanto a crecer económicamente, probablemente sea un error.

No hay mejor maestro que un buen libro. Buscad libros amenos y divertidos con contenidos que os interesen y nadie os tendrá que obligar a estudiar. Podéis empezar por “Una breve historia de casi todo” de Bill Bryson. Es apasionante.

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10 comentarios
  1. Alexander permalink

    Hola Val:

    Tus opiniones tocan muchos temas. Explicaré las mías sobre algunos.

    Yo estudié ingeniería en una universidad de Holanda. Los profesores ahí explicaban que en el fondo lo que aprendes es una forma de pensar. Aprender fórmulas, teorías y datos no era lo primordial ya que solo un 10% de los estudiantes acabará trabajando en el área para el cual ha estudiado y dónde además como máximo utilizará el 10% de los datos aprendidos. ¿Cómo se medía el avance? Aprobando exámenes mostrando el dominio de la materia aprendida. Es contradictorio, pero otra forma de medir es mucho más costosa (para la universidad y la sociedad). El 10% de la carrera era formación que nada tenía que ver con la tecnología: psicología, filosofía, economía, cultura, etc., cosa que he valorado muchísimo.

    También me acuerdo los debates continuos sobre el objetivo de la universidad: ¿Investigación fundamental o formar personas para la empresa privada? Este es un debate que nadie en España plantea. Otra diferencia entre Holanda y España: Cuando ahí acabas Sexto (12 años) tienes dentro de la educación formal 7 opciones para seguir aprendiendo (que no necesariamente quiere decir estudiando). ¿En España cuantas opciones hay? Aquí nadie plantea la personalización de la formación reglada para estas edades tan críticas. Cuanto más personalizada es, menos probable es que los jóvenes se desmotiven a seguir aprendiendo y más podrá aportar a la sociedad y la economía. Por supuesto tiene que haber un equilibrio entre costes y ventajas.

    Muy pocos debates nacionales se llevan a cabo en España, y los políticos tampoco los incentivan. En vez discutir continuamente sobre de quien es la competencia o deshacer lo impuesto por el anterior Gobierno, lo que toca ahora debatir en el ámbito de la educación es su contenido y la metodología. No tiene ningún sentido seguir acumulando datos e información como se ha hecho hasta ahora ya que estos están en Internet. En Escandinavia y Corea del Sur ya han comenzado a transformar el sistema educativo. Como bien dices es más importante aprender conceptos y yo añadiría también reflexionar y pensar de forma abstracta.

    ¿Porqué hay tantos universitarios en España (demasiados para el tejido empresarial)? Yo me acuerdo de los comentarios de amigos españoles adolescentes: “seguramente iré a la universidad” o “aún no sé que voy a estudiar, quizás filología x o economía, o historia o psicología”. Mi generación que vivía en España quería un trabajo mejor pagado y menos físico que sus padres y los padres querían que sus hijos estudiasen una carrera que para ellos no era una opción. Muchos (no me atrevo decir la mayoría) eligieron una carrera sin tener la vocación y porque la Formación Profesional era para los de segunda clase.
    Ojo: No he querido decir en ningún momento que no estudiar una carrera universitaria priva a que una persona se pueda desarrollar o aportar más a la sociedad. La clave para mi está en la personalización y buscar un equilibrio entre coste y beneficio (como para cualquier empresa privada).

    Estas son mis opiniones y visiones y así las he explicado. Mañana puede que yo opine y vea todo de otra manera :-)

    • Hola Alexander, muchas gracias una vez más por tus reflexiones. Coincido en todos tus comentarios, aunque creo que el problema de la educación es extensivo a la mayoría de países. Tú conoces bien el caso de Holanda y quizás allí sea diferente. Probablemente también en los países escandinavos, donde históricamente han estado un paso por delante del resto, pero mi impresión es que es un problema bastante extendido a nivel mundial.

  2. Muy de acuerdo con este post, y además me imagino que el 80% de los que hemos sufrido nuestro sistema educativo estará pensando otro tanto de lo mismo. Hay un gran debate en torno a la educación en estos momentos en USA, porque están saliendo iniciativas muy innovadoras, como Khan Academy, Udacity, los cursos online del MIT, creo que allí se están empezando a dar cuenta de que algo tiene que cambiar, el sistema actual de clases magistrales y memorización es un auténtico sinsentido y desmotivador. ¿Cuántos chavales con talento se quedan en el camino porque su talento no encaja en el sistema? Seth Godin ha escrito un manifiesto: Stop Stealing Dreams. Como bien decías, da para escribir un libro.
    Un saludo,
    Sam

    • Gracias Sami, es bueno ver que otra gente como tú ve el terrible problema del sistema actual. Esperemos que las iniciativas no solo se queden en eso y se empiecen a hacer cambios profundos.

      Saludos.

  3. Manuel permalink

    Muy bueno Val!

  4. Antolín García permalink

    Hola Val

    Estoy tan de acuerdo con tu post que creo que tienes una máquina para leer la mente y me la has aplicado.

    Bromas a parte, quería hacerte una pregunta / apreciación. Tu eres emprendedor y supongo que habrás tenido que buscar empleados. Posiblemente buscaras dos tipos de cosas en ellos. Una formación técnica, en este caso en informática. Es curioso, pero salvo excepciones la gente después de salir de la FP o de la Universidad luego tiene que hacer cursos en academías o con el INEM o buscarse la vida por su cuenta para aprender JAVA, NET, CISCO…. ¿Tu contratarías a alguien para trabajar sólo con lo que aprendes del sistema educativo formal?.

    Y luego hay capacidades blandas como la inteligencia emocional, presentaciones efectivas, trabajo en grupo, gestión de proyectos, creatividad, iniciativa…. ¿Voy bien encaminado?. Si es que sí, que alguien me explique por que motivo en el cole aprendes a obedecer, a estar callado, a no innovar, a depender del profe para la gestión de tu tiempo….

    Si preguntas a los padres o a los niños, posiblemente el desajuste sea parecido.

    Que yo sepa, el BOE marca los contenidos que hay que estudiar en el cole. Igual deberían dejar de discutir sobre si metemos las partes de la flor o del mosquito trompetero y centrarse un poco más en las cosas que nos importan a los empresarios, a los padres y a los niños mismos.

    Un abrazo y felicidades por el nivel de tu blog

    • Hola Antolín, muchas gracias por tus comentarios.

      Tienes toda la razón, cuando un empresario quiere contratar, al menos en mi caso, buscas una persona con unas competencias técnicas y luego con otra serie de competencias que nada tienen que ver con títulos o cursos de postgrado. Dependiendo del tipo de puesto que intentes cubrir, tendrá más peso la parte técnica o las que tú llamas habilidades blandas. Es decir, si buscas a un diseñador de alas de avión, tienes que asegurarte de que tiene todos los conocimientos técnicos necesarios, o que al menos tiene una base a partir de la cuál le puedes formar fácilmente. Pero también querrás que sea autónomo, que busque la excelencia en su trabajo y que sepa trabajar en grupo. Si por el contrario buscas un perfil tipo directivo o emprendedor, entonces la formación técnica pierde valor y las habilidades blandas son imprescindibles. Uno de los problemas de algunos directivos es que antes han tenido una formación y un puesto técnico y han sido ascendidos por hacerlo muy bien, pero cuando se encuentran con que ellos ya no tienen que “hacer cosas” sino gestionar un equipo, mediar en problemas entre empleados, etc. , se encuentran perdidos.

      Como dices, la educación tiene un problema gordo (al menos la de mi época) porque prácticamente pasa por encima de esas habilidades blandas o incluso las reprime. Así que, o eres autodidacta, o posiblemente nunca llegues a adquirir dichas habilidades.

      Un saludo.

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